Tengo 46 años y a la edad de tu hija ya tomaba café con leche para desayunar, y no estoy enganchada al café. No tomo café todos los días, soy perfectamente funcional sin café mañanero. A veces tomo café con leche en el desayuno, pero no siempre. Después, a lo largo del día no tomo café, solo si salgo a comer me tomo un sólo descafeinado, porque me gusta ese toque para terminar la comida, y lo tomo descafeinado porque soy muy sensible y puede dejarme sin dormir por la noche.
A lo que voy, que tomo café desde los 11 o 12 y nunca he sido adicta del café.