El año pasado estuve en un hotel con spa en medio del bosque, lo vendían como experiencia relajante y allá que fui con mi novio. Cuando bajé a las horas que había reservado de spa, había 2 parejas de padres en el jacuzzi hablando de sus cosas mientras sus niños gritaban, corrían y se tiraban en bomba por las demás piscinas y termas. Era insoportable, con la acústica de esos sitios además. Subí a recepción y dije que si esa era la experiencia relajante me devolvieran el dinero, bajó la recepcionista al spa y les llamó la atención a los padres, que pusieron el grito en el cielo y nos llamaron de todo a nosotros (???) porque «sus niños también tenían derecho a disfrutar». Como se negaban a irse y yo ya no podía ir al spa a otras horas, me devolvieron el dinero del spa y de una de las noches. Desde entonces voy a sitios donde sea seguro que no hay niños.
La culpa de que prohíban niños, es de otros padres, agradecédselo a ellos.