Imagínate que te meto la mano decenas de veces en el bolso buscando la cartera, pero como soy torpe, no doy con ella, y cuando me pillas intentando robarte, te lloriqueo y te digo TE JURO QUE NO HE ROBADO NADA, QUE SÓLO HE METIDO LA MANO EN EL BOLSO, QUE NO HE TOCADO NI UN EURITO, TE LO PROMETO QUE NO HA PASADO DE AHÍ, y tú vas, me perdonas, y me vuelves a dejar el bolso.
Disculpa pero si perdonas eso, es que eres tonta.