Habrás pasado las pruebas, pero no eres la mejor para el puesto. Tú entraste por enchufe, es así, y ahora qué tus compañeros lo saben tienes que aguantar las consecuencias. No puedo culparlos porque se resientan. Mencionas a «tu equipo, así que no parece que hayas entrado desde abajo, que digamos. Y tampoco se te ve una actitud humilde con la que puedan empatizar tus colegas; si les cayeras bien, no te tratarían así después de dos años conociéndote. Por esas cosas funciona el mundo como funciona. Y que lo hagan hijos de médicos o de otras profesiones no me parece más aceptable, sino más grave.