Cambiala, de verdad, prima la comodidad a la estética siempre.
Me has recordado que mis padres, que vivían en un adosado, cubo de la ropa en el baño, lavadora en el garaje (baja dos plantas), no tenían secadora y tendían en el ático, 3 plantas para arriba, la plancha, que mi madre plancha hasta las bragas, en una despensa, 2 plantas para abajo, y la ropa doblada otra planta arriba para guardarla… Uno de los primeros sueldos de mi hermano y yo los destinamos a regalar una secadora y conseguimos que movieran la lavadora a esa despensa…
Aunque admito que mi madre tenía unos gemelos y muslos tersos tersos 😆.
Pero nunca entendí ese suplicio que se montaban ellos solos de verdad…