Yo no estoy nada a favor de los piropos. Me parecen una falta de respeto. No tanto por el contenido (que a veces también) si no porque nadie sabe cómo le va a sentar a quien lo recibe. Lo que para una persona puede ser una situación graciosa a otra la puede hacer sentir incómoda o asustada.
Ahora, dada la situación, si tu has salido así de airosa, tu amiga no tiene por qué criticarte… a ellos sí, ¿pero a tí?… Menos con esos discursos moralistas.