Mi suegra me contó que por imitación mi marido también quería pintarse los labios como su mamá. Mi suegra le dió un pintalabios de crema de cacao y arreglado. Con mi hijo pasó lo mismo e hicimos igual. Los críos no actúan por imitación sin reflexionar, somos los adultos los que les creamos las necesidades como te ha ocurrido en este caso.
Otro ejemplo: las megafiestas de cumpleaños. ¿Crees que una niña a los dos años puede pedirlo? No, pero si le creas esa necesidad cuando tenga 4 te lo pedirá.