No te arruinó la boda.
Por un lado tú querías ser el centro del universo ese día y no lo fuiste, y por otro hicieron algo sin consultarlo con los novios, lo que estuvo muy feo y desagradable, pero eso no es arruinarte el día de la boda.
Y lo que es increíble es que después de tanto tiempo sigas dándole vueltas al asunto. Te estás envenenando tú sola. Pasa página, ponle una cruz a la prima esa y déjalo solo en hola y adiós en las reuniones en que coincidais.
Cami, chavala, qué se va a disculpar después de cuatro años.