Pues yo te apoyo. No se puede vivir asustado de todo. Por esa regla de tres, que no monte jamás en coche, que hay muchísimos más accidentes. O que no monte en avión, que como haya un accidente la probabilidad de morir es altísima. Y así suma y sigue hasta que al final no haces nada. Los miedos son irracionales, pero está en nuestra mano poner remedio y solucionarlo. Y sino, que hubiera pagado y cancelado él los billetes y hubiera buscado la alternativa para ir en avión o en coche.
Me hace gracia los comentarios de “vete sola”. Claro que sí, yo organizo un viaje en pareja y ahora de un día para otro me tengo que organizar un viaje para mi sola, que probablemente no me apetezca un culo porque la idea era hacerlo juntos. La empatía es bidireccional eh.