¿Te vas a casar con un tío que es tu «plan B» y del que no has dicho nada bueno sólo para poder celebrar una boda? Qué vida más triste. Si ya estás dispuesta a eso, pues bueno, es cuestión de bajar el listón lo que haga falta hasta tener la boda, qué más da. Después siempre te puedes divorciar.