Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Soy de esas mujeres que siempre han soñado con casarse y formar una familia, aparte de otras cosas.
Sin embargo ninguna de mis parejas me lo ha pedido a pesar de llevar años de relación… y tengo 42 años, no soy ninguna niña.
Uno de mis ex se pasó casi cinco años diciendo que nos íbamos a casar algún día, incluso una vez paró delante de una tienda de trajes de novio, también dijo que quería ir ensayando un baile que le gustaba para esa futura boda que nunca llegó.
Le dejé porque si no quería casarse en realidad me pareció cruel bromear con ello sin llegar a pedírmelo en serio.
Aquella relación me dejó muy marcada… todo eran promesas que en realidad no valieron nada y me dije que nunca más iba a caer…
Ja! Tal como nos pasa a todas, acabé conociendo a un hombre que es el padre de mi hija. Yo seguía pensando en formar un hogar y con él todo iba muy bien encaminado, nos fuimos a vivir juntos a los seis meses y aunque no fue fácil, a los tres años fuimos a por nuestra hija.
La gente (que ya sabemos todos cómo de hijadeputa que es) al nacer nuestra hija empezó con la preguntita de marras:
¿Para cuándo la boda?
Para mí era fácil responder entonces.
«Cuando la niña crezca y pueda llevar las arras» pero ya va a cumplir cuatro años.
Si le preguntaban a él siempre decía que «lo tenía en mente» , sin embargo en la última boda a la que fuimos juntos, cuando le preguntaron saltó que pensaba ir a todas las bodas menos a la suya propia, encima riéndose y haciendo reír a su interlocutor.
Le dejé un par de meses después.
Eso sí, con un plan B.
Yo no tenía trabajo porque los últimos tres años me dediqué a mi hija, aunque nunca dependí de él porque tenía dinero de herencias y un piso en propiedad comprado con dicho dinero.
Después lo alquilé a una pareja y siempre he tenido ingresos que ligados a un trabajo me sacan un sueldazo al mes.
Siempre he sido una mujer trabajadora y bastante independiente, nunca he dependido de mis parejas… cuando me enamoro lo doy todo y empiezo a sospechar que ese es el problema…
Mi plan B tras mi última relación era hacerle caso a un pretendiente que lleva media vida detrás de mi, habíamos sido amigos y también pareja unos meses en el pasado.
Viendo el fracaso de todas mis relaciones decidí darle otra oportunidad después de la última relación fallida con el padre de mi hija, que no sólo no pensaba casarse sino que encima andaba detrás de unas cuantas mujeres y le pillé.
Bien, como he dicho nos conocemos de hace muchos años, y siempre me decia que su sueño era casarse y formar una familia.
Ha tenido varias relaciones de años donde según él ellas le dejan por otros.
Lo fácil sería pensar que son malas, pero una ya tiene unos años y empieza a sospechar.
Me ha dicho un montón de veces que él sí quiere casarse conmigo pero no me ha hecho petición formal alguna.
Mucho blablabla pero todavía estoy esperando el anillo y me temo que nunca va a llegar. Y también que ese es el motivo por el que le dejan todas.
Luego pienso en una conocida que se ha casado ya dos veces, no lo entiendo porque es muy mala persona… luego una amiga mía ha tratado a su novio siempre fatal, y sin embargo están casados.
Así que entre unas cosas y otras acabo llegando a la conclusión de que el problema es que he sido demasiado buena, ellos conmigo lo tienen todo sin dar nada más que migajas, sin apostar verdaderamente por mí y encima haciéndome creer que lo harán «algún día»…
El tema me está afectando tanto que me dan ganas de dejar ya a mi pareja.
No perder más el tiempo. No estar con nadie en relación «seria» para vivir a la espectativa de si éste será «el definitivo» como dice mi madre siempre.
No quiero seguir siendo la novia eterna.
Os juro que me dan ganas de darle la patada y abrirme un Only Fans, al menos ganaré algo más que disgustos…
