¿Qué quieres que debatamos? Claro que puedo debatir. ¿Pero tú estás dispuesta también a cuestionar que tener hijos es una decisión ética? ¿O el cuestionamiento solo me lo tengo que hacer yo? Porque aquí parece que solo puedo ser fanática yo, y el que se empeña en tener hijos mientras se queja de que no tiene dónde caerse muerto, ese no es un fanático.