La verdad que la gente se pasa 7 pueblos contestando.
Voy a intentar ayudarte un poco.
1. Es normal que te enfades porque alguien lleve un perrazo medio suelto en un sitio público cerrado y que deje que se te acerque con la excusa de que el perro no hace nada, cuando el dueño no sabe al 100% cómo puede reaccionar un animal en determinadas situaciones. El perro tenía que estar en un parque, en el campo o en casa. Ahora, tenías que haberles llamado la atención con educación. Tú marido tiene razón, no puedes enfadarte con él. No va a defenderte cuando le has hablado mal de primeras a alguien en lugar de decir las cosas bien. Si aún así, ellos te hubieran hablado mal a ti, pues ahí, bajo mi punto de vista, ya tienes carta blanca en mandar a esa gente a tomar por el ojete.
2. No te machaques. Estás sobrepasada por la maternidad como muchas estamos. No le hagas caso a la gente, te has tomado a pecho el comentario porque te lo crees. No estás loca.
A mi me pasó una situación parecida. Yo le llamé la atención a una persona de malas maneras, porque dejó que su perro hiciera pipí en el parque infantil dónde juegan mis hijos. Estaba harta de todos los comportamientos incivicos de la gente con perros del barrio y exploté sin más. No estoy loca, solo estaba enfadada, frustrada y falta de paciencia en ese momento. No sirvió de nada porque la persona se puso a la defensiva y al final te frustras más.
Tienes que respirar, hacer terapia. Necesitas herramientas para aprender a gestionar todo esto. Seguro que tu marido te apoya en esto, pide ayuda, dejaté ayudar. Busca en redes a «malas madres», seguro que te dientes identificada con muchas madres.
Un abrazo de una «mala madre»