Yo también soy neurodivergente, autista en mi caso, y sé de primera mano que las neurodivergencias no tienen por qué ser incompatibles con la maternidad. Eso sí, deberías plantearte ir a terapia para que te enseñen a manejar esa ansiedad y necesidad de limpieza y rituales tan patológica. Te lo dice una que también necesita poder controlar todo.