Sí, como dice Ana, el problema tiene nombre desde hace tiempo. Se llama ser proletaria. No tener otra cosa que tu fuerza de trabajo, y en un momento en que lo que antes eran clases medias (clase obrera más acomodada) ahora se han ido proletarizando.
Te dicen que busquen hobbies y cosas que te llenen. Y estoy muy de acuerdo, hay que llenar la vida del máximo color posible dentro de las circunstancias que tengas.
Pero el problema de fondo no es individual tuyo, ni psicológico. Es este sistema que hace caer el trabajo doméstico sobre dos (o muchas veces una) personas, cuando podría organizarse de manera mucho más eficiente.
Que organiza todas las vidas en torno a generar un beneficio, para que unos pocos vivan vidas de lujo; unos cuantos, vidas cómodas con algunos caprichos; y la mayoría, vidas como la tuya. Tienes razón en que no deberíamos normalizarlo. Pero nos han ido quitando la ilusión de que otra opción sea posible. Y esa es la mayor victoria que tienen.