Cuando nazca y te pregunten, les dices como John Cleese en El sentido de la vida «¿no os parece un poco pronto para empezar a etiquetarle?». Si quieren comprarle ropa, que se la compren blanca o amarilla, o verde, y así nos olvidamos un poquito del rosa-azul. Y ya si le llamáis, no sé, Alexis o algún nombre asexual, mejor.