Levanta la nariz de tu propia pena. No disfrutas de tus hijos? de tu pareja? no haces nada más allá de trabajar? hobbies? amigos? Pues si la respuesta es No, ve espabilando porque hasta el trabajador más humilde puede disfrutar de una cañita al fresco mientras sus hijos juegan felices en el parque. Tenéis el seso comido con la dopamina de las redes sociales.