A ver, que es de muy mala educación, sí; que mucha gente lo hace a escondidas, también.
Y no quiero ser yo quien os arruine la tarde pero la ruta habitual de los mocos que no nos sonamos es garganta abajo. Cuando «tragamos» saliva en realidad la mayoría de las veces es el reflejo de ayudar a bajar los mocos faringe abajo.
Por eso cuando nos echamos un spray en la nariz lo saboreamos. O las gotas oculares: bajan por el conducto lacrimal (cono las lágrimas normales, por eso cuando lloramos también se nos caen los mocos) hasta la nariz, y de ahí a garganta y esófago.
Así que sí: cuando os besáis con alguien parte de vuestra mucosidad se mezcla.
Así que es una cerdada socialmente pero biológica y microbiológicamente poco afecta.