En glovo eres tu como repartidor el que decides si aceptas o no, es como si paras a un taxista por la calle y te dice que para que lo has parado y porque te quieres subir en su taxi, otra cosa es llamar al restaurante Chino de tu barrio y que venga su propio repartidor a entregarlo pero lo de este repartidor de glovo, me parece bastante raro sinceramente.