Mi hija tiene 3 años, durante los dos primeros años en los que conviviamos todos juntos, su padre apenas existía para ella y viceversa,ya que el tenía otros asuntos más importantes que atender. Una vez separados y estando el padre obligado a estar con ella el tiempo que le corresponde ya ha empezado a existir una conexión entre ellos, y yo me he alegrado. En breves, llegará esa etapa en la que preferirá estar con el progenitor que menos ve y seguro que me resquemara un poquito por dentro, ya que yo siempre he estado al pie del cañón, pero prefiero mil veces que me diga que prefiere a su papá antes que a mi, a que no lo nombre en absoluto.