Yo viví algo parecido, también con un hombre de Tinder. De hecho cuando llegó y se fue a sentar a mi lado, le dije que la silla estaba ocupada porque estaba esperando a alguien… no le reconocía para nada… también pesaba muuucho más que en sus fotos.
Ese tipo de engaños son muy comunes en las apps de ligoteo y no sólo con respecto al físico: yo me he encontrado gente con vidas inventadas, situaciones personales inventadas… en fin…
Por eso a día de hoy he cambiado esas apps por una para mejorar idiomas jejejeje… aprovecho mucho más mi tiempo en algo útil y que no me da quebraderos de cabeza …