Me da muchísima pena tu amiga y su niño también. Obvio que tú no tienes culpa pero madre mía, qué pena que haya «elegido» esas herramientas para gestionar sus problemas. Tú la apoyaste en todo y en esto seguro que lo habrías hecho también, pero eligió otro camino. Ojalá pueda verlo y le vaya bien a ella y a su criatura.