Pues no sé, mis hijos tuvieron unos Dos años terribles, pero era exactamente lo que hacía yo en sus rabietas en espacios como restaurantes o sitios donde deberían estar tranquilos… Salir fuera o ir a algún sitio donde no se escuche y esperar a que se calmaran. Sobre todo con mi hijo pequeño que era muy intenso (y lo sigue siendo). Porque los niños son niños pero los gritos joden igual, y a mí me daba mucho apuro…