La personalidad se forma en los primeros años de vida. Los vínculos que estableces con tus progenitores o cualquier persona que La personalidad se forma en los primeros años de vida. Los vínculos que estableces con tus progenitores o cualquier persona que fuese tu cuidador/a principal. Por ejemplo, que te enfadases con ella por algo que otra persona había hecho mal y no ella, le transmitía el mensaje de que ese vínculo no era seguro y no tenía ninguna clase de control para solventar las cosas. Llegar a llorar por hacer los deberes mal significa que le enseñaste estándares de perfeccionismo y que el fracaso es malo, en lugar de un medio para aprender y mejorar. Puedo seguir la lista, pero piensa por un momento en los mensajes que le transmitiste y en los cimientos de su autoestima y relación con el mundo.
«Eran otros tiempos» no es excusa. Mis padres me pegaban antes de tener uso de razón (2 años y quizás antes) y muchas veces era simplemente que no sabían gestionar sus emociones. ¿El resultado? No aprendí a relacionarme, acabé sufriendo bullying, mis primeras relaciones de pareja fueron abusivas (la relación entre mis padres es de maltrato), etc. Pero, oye, podía ser peor. Mi padre siempre me dice que su padre le partía correas en la espalda. Mi abuelo era un grandísimo maltratador y a día de hoy acabaría en la cárcel. Aprendiendo de ese modelo, me educó con continuas agresiones físicas. ¿Ves la conexión?
He pasado muchos años en terapia para gestionar bien mi vida de adulta, aprender a quererme por tal y como soy, perdonándone por mis errores y dándome permiso para no ser perfecta o simplemente descansar.