No, tu hija no está traumada porque un día puntual le diste un tortazo y otro día puntual le gritaste. Está traumada porque todos los días respondías igual ante situaciones cotidianas.
De hecho, hoy sigues haciéndolo. A qué venías a que te diéramos la razón y poder ir a enseñarle los comentarios para demostrarle que sigue sola en el mundo?