Si hay confianza, que mayor entrega que compartir y cumplir con él otro. Mi mujer tenía la fantasía de estar con un hombre color. Lo hablamos, consensuamos y se lo permití. Por qué la quiero con locura y quién mejor que yo para darle su deseo más íntimo y que de otra forma no podría hacer.
Yo le acompañé y la cosa fue genial. Sólo la cara de satisfacción que tenía valió la pena. La cosa terminó en trío.
Ella también me complace en deseos míos desde entonces.