Ay, solo de leerte me he puesto a la defensiva, la verdad.
Soy poco mayor que tu hija y me criaron «a la antigua». ¿Sabes en qué resultó? Me pasaba castigada más de la mitad del tiempo sin salir, por cosas que no eran graves (olvidar pasar la escoba después de comer, no haber hecho la cama, ese tipo de «problemones») y acabé aislada. Las que eran mis amigas sabían que no podían contar nunca conmigo porque en cualquier momento volvía a estar encerrada en casa. No tenía acceso a mi paga (eso, en cuanto a lo social). Me quedé sola.
Además, mis recuerdos de los 8 a los 20 años son un continuo «todo lo haces mal». Tuve un TCA que desarrollé desde los 11 y mis padres jamás lo supieron, tuve momentos de autolesiones que nunca percibieron. Acabé cerrándome con ellos.
Cuando me independicé me fui a la otra punta de España.