Mira, dale a leer a tu marido las respuestas que te han dado.
Deja que vaya al cole, ojalá que la profesora le deje la cara colorada por el sinsentido por el que va a quejarse. Pero tú no digas ni mú, que haga el ridículo él.
Ya que estás, pide que lo llamen a él primero cuando el niño se ponga malo o se orine encima y tengan que ir a cambiarlo. Porque probablemente las profes prefieran llamarlos a ustedes antes que cambiar al niño la próxima vez.
Así será él quien disfrute de interrumpir su jornada para asegurarse de que el niño lleva unos buenos calzoncillos limpios y no unas bragas. Que todas sabemos que la tela de las bragas emite hormonas femeninas… XD
Si tu marido va a hablar con las profes cuéntanos qué pasa pliisss.
Un besoo.