Los menús de boda salen caros por el servicio exclusivo del local y camareros, no por la comida. Si sois 10 o 20 puedes reservar mesa en un buen restaurante y te saldrá más barato. Pero viendo que has invitado a la celebración a bastantes amigas, lo más seguro es que seáis más de cien.
También está la opción de preparar medias lunas y sándwiches. Ni el bar de la esquina podrá competir contra ese presupuesto.