A mí me parece de sentido común no enviar audios muy largos dando vueltas a las cosas, como si estuvieras hablando contigo misma en alto, y sí me resulta molesto.
Lo mismo con los horarios. A partir de ciertas horas no respondo.
Además en mi caso, siempre tengo el WhatsApp silenciado.
Por mí parte lo uso de forma puntual, para quedar con alguien, preguntar algo concreto y de forma breve, y muy rara vez lo uso para charlar.