La próxima vez le dices: si tanto te gusta el bus ve tú en el. Lo que no quieras para ti tampoco paraos demás. Y si sigue insistiendo cuando pasen los jefes les dices en voz alta y a modo broma: oye mirad a ver si le reserváis a este una plaza de aparcamiento que ya lleva demasiado tiempo presionando para que yo vaya y venga en bus.