Si él no quiere y tú crees que sí vas a necesitar más… Si crees que te vas a enamorar y él no… En definitiva, si crees que te vas a llevar un chasco sin haberle podido poner remedio, valora el riesgo. Pon en una balanza lo que te da y lo que te haría sufrir ver que sigue sin querer nada contigo aunque más adelante tú vayas a estar ya enamorada hasta las trancas. Sólo tú sabes si merece la pena.