Pues te cuento mi caso por si te sirve. Mi parto no fue el deseado, el postparto tampoco y la lactancia materna exclusiva desde que nació fue a base de perseverancia. Cuando me incorporé al trabajo mi niña tenía 4 meses. Yo ya llevaba tiempo sacándome leche y congelando, parecía una vaca lechera, sí, pero me importaba más que mi hija siguiera con leche materna. Obviamente el padre y los abuelos se la daban en biberón y, ¿sabes qué? Que no me rechazó el pecho, es más, lo ha dejado hace unos meses con 5 años y medio…
Le doy la razón a tu marido, piensa en el bienestar de tu hijo y si prefieres leche materna o fórmula, pero el niño tiene que comer.