No es que me sienta culpable, pero si yo hubiera aguantado un poco más o si no lo hubiera dicho que se fuera, ahora no estaríamos en esta situación. Estamos bien, a pesar de todo, estábamos en un punto en el que nos entendíamos de nuevo y el amor no se esfuma sin más. Si no existiera ese bebé y no hubiera sabido así lo que ocurrió, sin duda seguiría con él. Pero lo he pensado y no puedo, no se me quita de la cabeza, es una traición y una mentira muy grande y por más que lo intento no le perdono.