Obviamente ni el gerente ni nadie en un centro público te puede decir de qué color te tienes que vestir, ni nadie entraría a valorar tus creencias religiosas, ultracatólicas o no. Yo creo que a) has entendido mal lo que te ha dicho el gerente, que ha pretendido darte un consejo «por tu bien» y te ha informado de lo que se cotillea de ti por los pasillos y b) el gerente se ha metido claramente donde no le llaman y se ha excedido en sus funciones llegando a lo personal y, como dices, ha estado fuera de lugar
Para las que no sepáis cómo funciona un centro público: la autora no está contratada por ese centro sino por una comisión de selección a un nivel superior y el «gerente» ni pincha ni corta en el trabajo, no es como en una empresa privada, vamos que la autora no va a recibir ninguna represalia por vestirse de negro. Lo que sí es cierto es que en «gerente» se ha metido en un terreno, personal, que no le corresponde.