Escribiste hace meses cuando él se fue a casa de sus tíos? Porque si eres tú, el desencanto que sientes viene de lejos.
Tú has estado al 100% como se espera en una pareja!
La vida familiar de tu pareja no es normal: padres que no ejercen como tal, tíos que te acogen para echarte a los pocos meses. Tú tienes la suerte de tener un entorno seguro, pero él no. Él viene de un entorno negligente y tú de uno estable; esperar que él vea y gestione las crisis con la misma rapidez y solvencia que tú no es justo.
Has anticipado un problema que finalmente ocurrió, y entre todos lo habéis resuelto a tiempo. ¿Cuál es el problema real?
Si pretendes que tu pareja haga todo exactamente como tú crees o valoras para poder estar a gusto, quizás deberías replantearte la relación. Él es una persona diferente, con ideas y formas de actuar distintas a las tuyas. Si no puedes respetar que él tome sus propias decisiones y cometa sus propios errores, incluso estando en pareja, igual no deberías estar ahí…
Tú no eres su cuidadora ni su salvadora; eres su pareja. Si te sientes cargada es porque has asumido una responsabilidad que no te correspondía. Al intentar «salvarlo» de su propia realidad, has terminado quemándote tú.
Y tú vienes de una relación tóxica y es posible que ese patrón te esté jugando una mala pasada, quizá el desencanto es un mecanismo de defensa? El miedo a la inestabilidad te da ganas de salir corriendo cuando las cosas se complican?
Si él es buena persona, tiene valores, te respeta, te quiere y te sientes querida y tenéis un proyecto común, no dejes que el estrés de este bache empañe lo que habéis construido.
Pero apóyale, no le gestiones la vida.