Hola a todxs, escribo porque estoy bastante perdida y me gustaría escuchar opiniones externas.
Llevo 3 años con mi pareja. Yo tengo 25 años y él 29. Actualmente sigo viviendo con mis padres porque trabajo a media jornada mientras estudio un máster y preparo oposiciones.
Nos conocimos hace algunos años, ya que su mejor amigo es novio de una amiga mía, cuando yo todavía estaba con mi ex pareja. Con mi ex lo pasé muy mal: era una relación bastante tóxica, me anulaba como persona y me tenía la cabeza completamente comida. Cuando lo dejamos yo me quedé muy tocada. Estuve un año en terapia psicológica. Fue una etapa bastante dura.
Un año después de todo aquello volví a coincidir con mi pareja actual. Fuimos muy poco a poco, porque él sabía perfectamente por lo que yo había pasado. Desde el primer momento se ha portado muy bien conmigo: es cariñoso, atento, detallista, bueno… la verdad es que siempre he sentido que tengo mucha suerte con él.
El problema viene más bien por su situación familiar y por como él la ha afrontado.
Mi pareja ha tenido muy mala suerte con su familia. Su madre tiene problemas mentales y su padre tiene problemas con el juego. Él no se enteró de lo de su padre hasta ya bastante mayor (ya estaba conmigo), cuando empezó a descubrir facturas, deudas y muchas mentiras. Después de una discusión muy fuerte y al ver que el dinero que él aportaba en casa acababa en el juego y en tapar engaños, tras mucho pensarlo, decidió irse de casa. Se fue a vivir con unos familiares. No era el mejor ambiente del mundo, pero no tenía otro sitio al que ir. En ese momento él tenía trabajo, pero hace aproximadamente un año decidió dejarlo para opositar.
Yo siempre le he apoyado en opositar y cumplir su sueño, pero conforme fui viendo la situación tan inestable de su entorno empecé a decirle que quizá debería buscar trabajo otra vez para compaginarlo con la oposición y tener un colchón, porque temía que en cualquier momento le pidieran que se fuera de donde estaba viviendo. Él, sinceramente, hacía un poco como si no quisiera ver la realidad.
Y al final pasó lo que yo temía: un día, hace un mes, le dijeron que necesitaban la habitación y que tenía unos meses para irse.
Ahí empezaron las prisas. Yo empecé a mover contactos por todos lados para ver si encontraba trabajo y una habitación para él. Mi familia también se implicó mucho ayudando a buscar opciones. Finalmente ha conseguido trabajo y una habitación de alquiler, así que ha podido salir de esa situación.
Pero desde entonces siento que algo dentro de mí ha cambiado. No me nace ser cariñosa como antes. Es como si estuviera resentida porque llevaba mucho tiempo avisándole de que esto podía pasar y, al final, cuando pasó, tuvimos que correr todos para solucionarlo. Además, siento que me he cargado mucho con los problemas de su familia porque él no ha sabido confrontarlos.
Lo quiero muchísimo, él sigue igual de cariñoso y detallista. Sé que es una buena persona, pero noto que mi actitud hacia él ha cambiado y no sé cómo volver a sentirme como antes.
¿Alguien ha pasado por algo parecido? ¿Algún consejo?
Gracias por leerme.
