Aquí una abogada que se ha quedado de piedra con tu historia.Lo que ha hecho el gerente es una invasión de carril de manual y legalmente se ha metido en un jardín peligroso. En un centro público, la libertad de propia imagen es un derecho constitucional y mientras cumplas las normas de seguridad del laboratorio (pelo recogido, sin colgantes, etc.), el color de tu ropa es algo personal. Además, que un superior te mande a terapia por el color de tu ropa es una intromisión ilegítima en tu intimidad que me atrevo a decir que incluso roza el acoso laboral y mencionar supuestas creencias «ultracatólicas» para juzgar tu trabajo es discriminación directa por ideología. Mi consejo es que no te achantes. Si vuelve a decirte algo, respóndele con una sonrisa que agradeces su interés personal pero que tu vestimenta cumple estrictamente el protocolo de seguridad y que tu gestión emocional es un asunto privado que no afecta a tu rendimiento. Si quieres dejar una prueba por si la cosa escala, mándale un email tipo «tras nuestra charla de ayer sobre mi ropa negra, confirmo que sigo cumpliendo los requisitos técnicos del puesto», porque si no te lo desmiente por escrito ya tienes la evidencia de que esa reunión existió. Vístete como te dé la gana, que el negro es elegante y sobre todo, legalmente impecable. ¡Mucho ánimo con las oposiciones y que le den al gerente y a esos compis tóxicos! 🖤