Los tíos son egoístas en general y la mayoría tratan a a las mujeres de su vida como subalternas, sea la madre, la hermana, la novia o la querida. Desgraciadamente.
No hace falta que seas los cuernos para que un tipo te haga lo que te hace el notas ese: es cariñoso cuando le interesa para que te enganches a esas migajas de afecto y sigas quedando con él para chuscar pero luego te hace el vacío. Se llama refuerzo intermitente.
Si fuera de verdad tu «amigo», con o sin «foll» delante, no te haría eso. Las mujeres tratamos con dignidad y cariño a nuestros follamigos dentro y fuera de la cama porque los vemos como a iguales, como a amigos, no como a una polla con patas, aunque tengamos claro que nunca seremos pareja.
Amiga, puerta al individuo ese.