No creo que quererte a ti misma dependa del tamaño de tu pecho ni de nada relacionado con tu físico. No sufres por tu físico, sufres porque asocias tu bienestar a tu físico. Y sí, deberías darle un buen ejemplo a tu hija. Pero el ejemplo no debería ser: «si quieres ser feliz opérate» sino «si quieres ser feliz aprende a que no te importe tanto tu físico».
Por otro lado, dices que te aproximas a los 50. Si es por operaciones y si de verdad ligas tu bienestar a tu físico, no vas a parar de operarte, porque cuando no sea por tu pecho será por tu boca, tus ojos o tu lo que sea, todo es susceptible de mejorarse. Y, ¿para qué? ¿para seguir estando triste porque tu cuerpo no es, ni será, nunca perfecto?