@M venía a decir poco más o menos lo mismo, su hermana no querría otro niño down. Es durísimo decirlo, pero esa la cruda realidad. Puedes pensar «ojalá coma tan bien como su hermana, que le gusta todo/ojalá duerma tan bien como el hermano, ojalá tenga los ojos verdes, ojalá saque la misma inteligencia…», pero nunca, nunca vas a pensar «ojalá salga también con síndrome de Down».
En la piscina pública donde suelo ir, viene una familia cuyo hijo mediano es down. El niño tiene treinta años, pero es un niño. Y lo será siempre. Tiene un trabajo limpiando en el bar de un hermano y es una bellísima persona. Jamás ha sido violento, ni siquiera testarudo, es todo alegría… pero es un niño constante. Y cuando sus padres falten, será su hermano quien lo tenga que cuidar. Nunca será independiente. Hay casos que sí, que estudian carrera universitaria, que montan negocios. Pero la mayoría, por desgracia, no son así, son personas que necesitan, al menos, supervisión. Otras, cuidados 24/7. Criar un niño es muy difícil, pero sabes que después de los primeros años, viene una independencia cada vez mayor. Con el down, no. Siempre son los primeros años. Y siempre es la incertidumbre de «¿y qué pasará cuando yo falte?»
No juzgues a tu amiga por no querer semejante responsabilidad. No eres justa.