Me gusta mi vida y me siento afortunada, pero también hay días que siento nostalgia, sobre todo de vivencias geniales que es imposible que se repitan, la vida universitaria, los campamentos de adolescente o mi época deportiva de competición, creo que es normal, yo tengo la suerte de mantener en general mis amistades, así que los recuerdos nostálgicos son compartidos y eso los hace más cálidos y me ayuda mucho, también nuevos proyectos e ilusiones, pero sí, también echo de menos momentos pasados.
Un abrazo