Por como lo cuentas, entiendo que él sí tiene una cuenta personal y que sus cafés y sus caprichos salen de ahí, que él sí tiene esa intimidad y esa independencia, que tú la tenías hasta que has dejado de trabajar y que la has perdido. Y que él, desde su privilegio, no lo entiende o no lo quiere entender. Que ya no sois iguales, él tiene el dinero privado y el conjunto, y tú sólo el conjunto.
Dos cosas:
La primera: no le saques más el tema, sólo te va a hacer sentir peor. Coge la tarjeta común y cada mes o cada semana saca X dinero, y emplea ese efectivo para tus cosas, o ingrésatelo en el banco si lo que quieres es por ejemplo comprarte algo online. Si le sienta mal ver que sacas el dinero en efectivo en lugar de poder comprobar detalladamente cuánto gastas y en qué, no entres al trapo, pero amiga, mantente ALERTA.
La segunda: busca un trabajo. Ya te sientes mal, o medio mal, vulnerable, expuesta, como quieras llamarlo. Y si estás así en una situación en la que se supone que estáis bien, os queréis, no hay problemas, todo ha sido de mutuo acuerdo… imagínate si las cosas empeoran. Nunca pierdas tu independencia, la vida te puede jugar una mala pasada. Cuanto más tardes, más te va a costar.