No le amas. Sólo le tienes miedo a su reacción. Si ya te ha aislado, encerrado, te has dejado de cuidar y ahora qué quiere, que enterrarte en vida. Tú no tienes una relación, tienes una pesadilla. Y hasta que no despiertes y te vayas, no vas a volver a vivir. Tu única salida es recopilar pruebas, denunciar y alejarte, por tu bien y por tu niña, que va a crecer pensando que lo normal es tener un fantasma por madre.