Con nuestras decisiones decidimos qué tipo de economía queremos fomentar, las empresas simplemente van a priorizar aquello que les reporta beneficios y, si no lo sabes, las mejoras laborales no se han conseguido porque un día un empresario se haya despertado pensando cómo facilitarle la vida a sus empleados, sino a costa de muchas luchas y reivindicaciones. Enhorabuena, casi consigues dejar sin empleo a un rider.