Como veo que esto ha generado muchos comentarios, os voy a aclarar cómo ha continuado la situación.
Para empezar, es verdad que mucha gente del norte ha comentado que ahí llueve constantemente y el mundo no separa, eso ni siquiera me lo había planteado, pero llevan toda la razón.
Bueno, después de darle vueltas durante una semana, decidí no hacer ningún pedido por miedo a que viniera el mismo repartidor y tener un encontronazo, por lo que sí me ha afectado su actitud.
Al darme cuenta de que me estaba afectando, decidí que debía aclararlo con la compañía.
Sigo pensando lo mismo, si no pueden repartir en condiciones climáticas adversas, me parece perfecto, pero no es decisión mía, sino de la empresa que debería prohibir los repartos.
Por ese motivo, decidí llamar a Glovo, y tras muchos intentos, conseguí hablar con alguien. Le expliqué la situación y lo que había vivido, no con ánimo de denunciar al repartidor, sino con intención de aclararlo y ver quién tenía razón.
El agente me dijo que era mi responsabilidad, hacer el pedido o no. Le dije que no estaba de acuerdo, que la responsabilidad no podía ser mía si el servicio existía. La cosa fue subiendo de tono y le dije que me parecía fatal que si ellos realmente creían que no se debía hacer un envío, entonces no pararan la app para evitar que los demás pudiéramos hacerlo.
Por un momento, sentí que iban a bloquearme en la aplicación, si es que eso es posible. Pero de pronto me dijo que esperara unos segundos y tras ponerme una musiquita bastante rato, me dijo que me pedían disculpas y para compensarme, me daban cinco euros para mi siguiente pedido y que bloquearían a este repartidor para hacer envíos a mi casa.
A ver, con eso por lo menos me libro de tener que volver a ver a este señor y con ello evito sentirme mal, como me estaba sintiendo, pero no solucionaba la duda. Tras insistir, ellos me dijeron que no van a bloquear la app si llueve y de hecho me dijeron que hay ciudades en las que llueve prácticamente a diario y ellos generan el servicio igualmente.
Conclusión: si no es responsabilidad de ellos, si el repartidor acepta el pedido y si uno considera que es la solución para sus problemas, no creo que haga nada mal pidiendo comida cuando no tengo nada en la nevera y está lloviendo. Le pese a quien le pese.
