Leer tu primer post ya fue desagradable, pero ver cómo cambiabas el tono y la historia para justificarte en los comentarios da verdadero repelús.
Claro, la madre era una yonqui redomada pero a su señor marido no le importó nada, se casó igual, estuvieron años y tuvo dos hijos con ella. Se ve que en ese tiempo no debió ni mirar para su mujer y por eso no se dio cuenta de que era yonqui hasta que apareciste tu para abrirle los ojos.
Deja a su mujer hecha una piltrafa y se pira con su amante, presentándole a los hijos de inmediato (a ella le oculta tu existencia para no salir perjudicado en el divorcio, vaya joya de hombre) y le miente diciendo que es una amiga cuando su hija se da perfecta cuenta de que no. Encima le da medio minuto para adaptarse a todo este derrumbe de su mundo y después ya le empieza a llamar la atención, termina dando un puñetazo en la mesa porque su hija no aguanta a la amante de su padre y sales tú diciendo que a los niños no hay que darles mucha cuenta y que igual hay que pasar un poco de ella, porque es una desagradecida que no acepta vuestra boda a cambio de unas croquetas y que no te abraza a cambio de un jabón. Encima presumes de que has manipulado tanto a su hermano pequeño que se abraza a ti para no irse con ella y su madre.
Vanos, que no estas contenta con haber sido en detonante del divorcio de sus padres que ahora intentas enfrentarla a su hermano en vez de apartarte para que pueda tener una relación con su padre. Para ganar tu, mira como el pequeño me quiere.
Sois dos joyas.
Deja en paz a esa niña, no te cargues también la relación con su hermano, y ofrece recursos para terapia sin esperar que de un beneficio para ti. Lo has hecho fatal, empieza a intentar arreglar lo poco que se pueda