No, no es normal, si no le apetecía ir que te lo hubiera dicho, tú podrías haber disfrutado del festival con otras personas o haber hecho otros planes. Tus ganas de llorar fueron por su absoluta indiferencia, yo te entiendo.
Para las próximas veces dile que si queda para salir, sale. Y si no le apetece, que te lo diga antes, y haces otros planes. Eso de que él siempre decida todo no va así. Si vuelve a dejarte sola a la mitad de algo o te impone lo que a él le apetece, le mandas a pastar.