Eso es lo que pasa cuando se eligen las parejas con la entrepierna, que las hormonas se acaban estabilizando y te das cuenta de que te has emparejado más por calentón que por compatibilidad. Luego que si se acaba el amor…
Yo llevo casi 10 años con mi marido, nos elegimos porque compartimos casi todo en cuanto a aficiones, estilo de vida, ética… ¿Y sabéis qué? Me sigue poniendo como el pico de una plancha. Tenemos incluso más conexión en la cama que al principio y precisamente es por esa rutina que muchos demonizan y que crea confianza y seguridad.
Cuánto daño han hecho las comedias hollywoodienses con su falso enamoramiento perpetuo…