No sé en dónde vivís las que comentáis, pero en España, en virtud de la autonomía de los centros educativos, los colegios pueden perfectamente establecer normas sobre el almuerzo que los niños llevan de casa, por ejemplo, decir que el almuerzo no puede ser chocolate o que tiene que ser fruta. Y evidentemente no es «intrusismo profesional» (¿?) que un colegio recoja en sus normas que se prohíbe traer ciertos alimentos de casa…